I
El presente texto es una reflexión personal en torno a una experiencia, la experiencia del prójimo en la práctica del Aikido. Así, dadas las limitaciones de tiempo, espacio, pero principalmente de capacidades del autor, estas páginas sólo delinearán un tópico que no pretende ser exhaustivo sino, sencillamente, poner sobre la mesa de diálogo o en el centro de la discusión un tema que bien puede ayudarnos a crecer, sí, como aikidokas(1) pero principalmente como personas.
El hecho de que las siguientes reflexiones tengan como fuente primaria a la experiencia, responde a una situación muy peculiar; cuando una persona se acerca al Aikido, generalmente lo hace, en primera instancia, a través de comentarios, programas de televisión, artículos de revistas o páginas de internet; si su interés va más allá de una mera curiosidad continuará su búsqueda consultando bibliografía más específica relativa a la biografía de O' Sensei Morihei Ueshiba (fundador del Aikido), sobre la historia del arte mismo, sus diferentes escuelas y estilos, conceptos filosófico-espirituales y técnicas.
Quizá en cualquier momento de este proceso tenga a bien acercarse a algún Dojo para presenciar una clase. Más allá de la impresión que el Aikido pueda tener una vez contemplado directamente, la recomendación de los Sensei(2) siempre es la misma: "No hay forma de saber lo que es el Aikido hasta
que se hace Aikido".
Documentarse, conocer, leer sobre Aikido no es Aikido ya que éste se concreta y realiza sobre el tatami(3), en la práctica constante, respetuosa, disciplinada, con un compañero bajo la guía de un Sensei. y es precisamente este punto, la relación con el compañero o prójimo en la practica del Aikido en lo que centraré la reflexión.
Ahora bien, el papel del otro, del prójimo, esta determinado por lo que el Aikido es en su esencia y transmite mediante la práctica constante en los dojos del mundo. En las siguientes páginas, analizaremos tres perspectivas que se tienen sobre este arte y que repercuten en la valoración y estima del prójimo.
II
En el Aikido se entrena el cuerpo pero no es sólo un ejercicio, por lo tanto Uke no es sólo un obstáculo a superar.
Según los planteamientos del filósofo Italiano Montanari(4), en la actividad física o ejercicio el cuerpo es el elemento central ya que es el destinatario del placer y de los beneficios que esa actividad está destinada a procurar.
Ya a nivel estructural, la actividad física se entiende como el conjunto de actividades en las cuales el cuerpo se pone a prueba en sus capacidades (fuerza, velocidad, resistencia, etc.) al margen de todo fin extrínseco que justifique tal esfuerzo.
En este sentido, en el ejercicio el cuerpo es fin de sí mismo. Y la manera específica en la que se ponen a prueba las capacidades del cuerpo es a través de lo que se denomina obstáculo: El peso es un obstáculo para la fuerza, el tiempo, la distancia o la altura, son un obstáculo para la velocidad y/o para la resistencia, etc.
Así, en el ejercicio, el obstáculo es una necesidad ya que es elegido o puesto deliberadamente y continuamente aumentado con el fin de superarlo progresivamente. Con esto, podemos comprender al obstáculo como el medio con el cual la potencia del cuerpo se transforma en esfuerzo, permitiendo su medida objetiva. Gracias a él se torna evidente la acción en cuanto que, por un lado, excluye todo elemento de azar y por otro, la hace objetivamente comparable. Bajo esta perspectiva podemos afirmar que el ejercicio viene a ser un esfuerzo ordenado directamente a la superación de un obstáculo.
Si desde esta óptica valoramos al Aikido, la práctica sobre el tatami podría definirse como el esfuerzo físico que realiza un individuo (Nage(5)) para superar a otro individuo que funge como obstáculo (Uke(5)) con la intención de desarrollar y superar sus capacidades corporales.
Efectivamente, este podría considerarse como un primer nivel de valoración del Aikido, sin embargo es necesario hacer algunas aclaraciones:
Efectivamente, en el Aikido se lleva a cabo una práctica física, se entrena al cuerpo, hasta aquí cabría hablar de ejercicio, pero dicho ejercicio no se realiza como fin en sí mismo, sino como condición necesaria (ukemi(6), por ejemplo) para la práctica de las diferentes técnicas (waza(7). Además, si bien es cierto que el Aikido implica un determinado tipo de ejercicio, debemos hacerlo con la salvedad de que no es nada más ejercicio, que no se reduce a él y por ende, Uke no es un obstáculo a superar. Dicho lo anterior caben varias interrogantes ¿cuál es el papel de
Uke? Lo que no es otra cosa sino preguntar ¿Cuál es el papel del otro dentro del Aikido?
Queda claro que no es obstáculo como lo podría ser la distancia para el nadador o el corredor, la altura de la montaña para el alpinista o el número de repeticiones para quien se ejercita con pesas. Pero ¿Cuál es su papel y su valor? Si en la practica del Aikido se da una dinámica (¿dialéctica?) entre Nage y Uke ¿Será entonces este último más que un obstáculo, un adversario a vencer? Hablar de adversario es suponer en el Aikido, entre otras cosas, cierta dimensión competitiva, de aquí que tengamos que responder a esta pregunta ¿Es el Aikido un deporte?
III
El Aikido no es un deporte, por lo tanto Uke no es un adversario a vencer.
Según algunas instituciones, medios de comunicación y opiniones, de una manera general, en occidente, se considera al Aikido como un "Deporte de Contacto", al mismo nivel que el boxeo o la lucha, sin embargo tal apreciación no es tan evidente a poco que se reflexione sobre lo que es el deporte y sobre lo que es el Aikido.
Según el mismo Montanari(8), lo que distingue y diferencia, en última instancia, a una actividad física (ejercicio) de una actividad deportiva, son dos elementos: la competición y la victoria. La competición se interpreta tomando como punto de referencia el obstáculo, pero es en la competencia donde la cuestión del obstáculo se desarrolla según una estructura más compleja, pues se distinguen en ella dos tipos de conformaciones:
a) Ante todo identificamos una conformación dual, donde cada uno de los concurrentes hace de obstáculo para el otro. Quizá es aquí en donde, provisionalmente, podríamos entender en papel del Uke en la práctica del Aikido al no ser propiamente un obstáculo a superar bajo la consideración expuesta en el apartado anterior. Pero sigamos adelante a condición de hacer las aclaraciones pertinentes en su momento.
b) Tenemos también una estructura triádica, en la cual toda la competición está a su vez medida por la superación de un obstáculo externo y común a todos los concursantes (distancia, altura, tiempo, etc.). En este segundo caso, sin embargo, la presencia de más concursantes es decisiva para determinar el esfuerzo que debe realizar cada uno. En el boxeo o en esgrima, por ejemplo, el obstáculo es inmediato y se identifica con el otro, con el adversario (no así enemigo); en una carrera, el obstáculo es, por un lado, la distancia a recorrer y por otro, la presencia de varios atletas, lo que repercutirá en el esfuerzo de cada uno deba de realizar.
En este sentido, en el deporte no sólo hay que alcanzar la meta o lograr cierto objetivo, vamos, no se trata sólo de superar el obstáculo (sea la que sea), sino que es preciso también vencer a los adversarios. Así, la competición puede entenderse, de manera sucinta, como la oposición de individuos entre sí de la que se deriva el significado de la llamada victoria. A partir de estas consideraciones volvamos sobre la pregunta ¿El Aikido es deporte?
Con los hasta aquí dicho sería fácil pensar, en primera instancia, que si en el Aikido considera como elementos necesarios de la práctica a una persona que tenga el rol de Nage y a otra que tenga el rol de Uke, en donde este último parece ser obstáculo, entonces, desde la perspectiva deportiva, parece que hay una comptencia en una conformación dual, como en el boxeo, esgrima, lucha, etc. Sin embargo, en el Aikido se requiere, necesariamente, de una persona que funja como Uke y otra como Nage, al grado de poder afirmar, sin exageración, que "sin Uke no hay Nage, sin Uke no hay Aikido(9) pero el papel de éste, del Uke, no es el de ser un mero obstáculo a superar (en tanto ejercicio) .
Cabe añadir que en el Aikido, propiamente, no existe la competencia, entre otras cosas, porque no hay sistema de puntaje o de apreciación desde los cuales se pueda establecer la derrota o la victoria. Dicho de otro modo, si no hay competición, no hay posibilidades de que haya ganador ni vencido, sobre todo si se considera la dinámica de "alternancia" de lo que denominamos la función o rol de Uke y la de Nage. Expliquemos: En la practica de las técnicas del Aikido es necesario que una persona adopte el rol de Nage (que aplicará) y otra el de Uke (que las recibirá). Para que tal dinámica fuera deportiva ambas personas deberían ser Nage en la oposición igualitario de condiciones en las que uno trataría de vencer al otro, cosa que, desde su misma esencia, no existe en el Aikido(10).
Con lo anterior podemos ver que el Aikido no es un deporte y por tanto, el papel de Uke no es tampoco el de ser un adversario a vencer. Con lo hasta ahí revisado podemos resumir: El Aikido no es, o por lo menos no solamente, un ejercicio y por lo tanto Uke no es obstáculo a superar. También se analizaron las características del deporte y nos damos cuenta de que el Aikido tampoco es un deporte lo que implica queUke tampoco es un adversario al que se tenga que derrotar para obtener una victoria. Hasta aquí tenemos una idea más o menos clara de lo que no es el Aikido y de lo que no es el Uke.
IV
En el Aikido se busca la armonía, por lo tanto Uke es la oportunidad de conquistar/a.
De estas consideraciones, se desprenden una serie de consecuencias mucho mas vastas de lo que a primera vista prometen y que si bien son interesantes, no es el momento ni el lugar para abordarlas y desmenuzarlas con la profundidad que se requiere. Así, seguiremos el sendero que desde el principio nos hemos trazado, a saber ¿Qué papel juega y que valor tiene el Uke (o prójimo) en el Aikido? A estas alturas tenemos algunas cosas claras y las cuales no podemos olvidar: a) Uke no es obstáculo y b) Uke no es adversario.
¿Qué es entonces? Según la manera en la que he venido presentando estas reflexiones, en donde el papel o valor del Uke depende de la concepción que se tenga del Aikido, tocaría ahora, antes de responder ¿Qué valor tiene Uke en el Aikido? definir, en la medida de lo posible ¿Qué es el Aikido considerando que ni es sólo ejercicio ni deporte? Sin más rodeos afirmo: "El Aikido es un camino". Por peregrina que pueda parecer tal afirmación, en ella está el contenido esencial que puede resolver y orientar nuestras pesquisas pero es necesario ahondar en esto para comprender su significado.
El pensamiento de O'sensei que subyace al Aikido, tiende y procura a la armonía(11) con las energías del universo, tiende a "fundirse", a ser uno con el Todo donde la agresión, propiamente dicha no debe ser contestada con más agresión ya que no hay posibilidad de reconciliación cuando una fuerza se responde con otra mayor.
Este sustrato se ha preservado y transmitido a los practicantes de Aikido alrededor del mundo(12), promoviendo la armonía como el eje central de la práctica. Y aquí aparece una pregunta que bien podría iluminar nuestra reflexión: La herencia de O'Sensei ¿Es un complejo y sutil sistema de movimientos, agarres, proyecciones y controles cuya única finalidad sea la defenderse ante cualquier tipo de ataque o es un método a través del cual se puede llegar a trocar la forma de pensar, de existir, de afrontar la vida con todos sus grandes y pequeños problemas?
Si decimos que el Aikido es un complejo y sutil sistema de movimientos, agarres, proyecciones y controles cuya única finalidad sea la defenderse ante cualquier tipo de ataque, entonces la técnica, en sí misma, cobra una importancia capital. Desde esta perspectiva sería completamente válida la comparación, en lo que a ejecución técnica se refiere, entre uno y otro practicante. Sin embargo, esta no parece haber sido la intención original de O'sensei, quien, en lugar de nombrar a su arte Aiki-jutsu, pasó a denominarlo Aikido.
Expliquemos la diferencia. La terminación Jutsu nos habla de un conocimiento que se ha adquirido, se tiene la habilidad y la aptitud para realizar algo en concreto. Por su parte, la palabra Do está relacionada con el terreno espiritual. En la tradición japonesa Do se traduce como camino o doctrina. Do denota en sí creencia más que técnica, discernimiento en lugar de ejecución, motivación más que acción.
Vale la pena detenernos en esto. La doctrina Zen fue la base de las artes marciales en el Japón feudal, que proporcionó una teoría y una filosofía para explicar y justificar la práctica de las artes marciales y que proporcionó, además, unas disciplinas adecuadas para que desarrollara el carácter y una personalidad fuerte.
En este sentido, hay que resaltar que el objetivo principal del budismo Zen es restablecer la experiencia de la "unión original del todo", lo que en otras palabras significa el volver al estado original de pureza y transparencia para poder conseguir lo que denominan "iluminación" (Satori), que conlleva, en sí misma, la liberación última (nirvana) de las presiones y esfuerzos de la existencia. AsÍ, la doctrina Zen pretende conocer profundamente la esencia de la realidad para poder distinguir lo que es verdadero de lo que es falso y cuál es el camino correcto entre los muchos senderos erróneos que continuamente conducen al hombre a la incoherencia y al desorden.
Sobre este particular se podría ahondar demasiado, pero ello necesitaría mucho más espacio y mucho más tiempo, y sólo lo refiero para sustentar la postura que ha venido guiando estas reflexiones. Dicho esto, volvamos sobre nuestro tema.
Considerando esto, si el Aikido encuentra sus bases y cimientos filosófico-espirituales en el Do, debemos inferir que la practica esta impregnada de tales cimientos, mismos que se deben observar y mantener en la dinámica que se establece entre Nage y Uke durante la práctica. Con esto contamos ya con todos los elementos que nos permiten comprender el papel de Uke, su valor e importancia, en la práctica del Aikido. En primer lugar, a nivel meramente técnico, gracias al rol de Uke, quien nos "presta" su cuerpo, su vida (aunque esta afirmación pueda sonar a exageración), es posible perfeccionar y desarrollar la técnica. En respuesta a ese "préstamo" es obligación del Nage sÍ, aplicar las diferentes técnicas con todo el rigor que el Aikido exige, pero también, en dado caso, el de "cuidar" a Uke, ya que sin él la práctica, en este nivel técnico, tan elemental, no sería posible.
Que quede claro: de ninguna manera esta supuesta aquí la competencia. En segundo lugar, ya en un plano filosófico, la intención de Nage, durante la práctica es la de armonizarse con los movimientos de Uke reduciendo, de manera gradual, la fuerza muscular o bruta, la reacción irracional, los instintos agresivos.
Me parece que en este punto es importante conocer la concepción que O'sensei mismo tenía sobre lo que es el Aikido y que expresó en diferentes momentos y lugares a manera de aforismos(13).A continuación me valdré de dichas citas para hacer algún comentario ya que no se trata de decir más de lo que el mismo fundador concibió y expresó sobre el arte:
"EL AIKIDO no es una técnica para atacar y vencer al enemigo. El objetivo del AIKIDO es ponemos en armonía con el Universo, y hacer de nosotros un elemento integrado a él".
Desde aquí se podría comprender a Uke como aquella persona que, por su función, nos ayuda a ponemos en armonía con el universo integrándonos a él mediante la práctica.
"La verdadera vía de la defensa no es solamente el estudio y aplicación de técnicas corporales; es ante todo, la modificación de la mente." Desde esta afirmación, se puede entender que Uke, efectivamente, nos ayuda a desarrollar una práctica físico-técnica pero, principalmente, nos ayuda a modificar, quizá lenta pero progresivamente, la mente con la que enfrentamos no sólo una práctica, sino la vida misma.
"La verdadera vía de las armas no consiste en neutralizar al enemigo, sino en dirigirlo de tal modo que abandone voluntariamente su espíritu hostil." Este aprender a dirigir un espíritu hostil no se aprende sino gracias al Uke, sin él no habría a quien dirigir y por ende, la practica quedaría neutralizada desde sus mismas bases.
"EL AIKIDO es el principio de la verdad enseñada por el Universo, que nosotros debemos poner en practica en nuestra vida." ¿Podríamos inferir de esta cita que el papel del Uke no sólo no es el de ser un obstáculo, ni un adversario sino que su alcance es de dimensiones cósmicas? Por muy exagerado que parezca, si el Aikido trata de aprender la verdad del universo y si el Aikido, en su esencia, supone la practica entre dos personas en el que los roles van cambiando de Uke a Nage y de Nage a Uke; entonces no es tan exagerado inferir que este último (Uke) es la posibilidad que se nos ofrece para acceder a esas verdades que, definitivamente, no pueden ser sólo dichas, sino que tiene y deben ser vividas, experimentadas.
A manera de conclusión
Podemos resumir la postura desarrollada a lo largo de estas páginas en las siguientes afirmaciones:
1) El Aikido no es sólo un ejercicio, por lo tanto Uke no es sólo un obstáculo a superar a base de potencia física.
2) El Aikido no es un deporte, por lo tanto, dentro de la práctica sobre el tatami, Uke no es un adversario a quien se tenga que vencer.
3) El Aikido es un camino que pretende llevar a la persona a un desarrollo de su personalidad, a la madurez que le permita enfrentar la vida con un espíritu de armonía en donde Uke es un servidor de ese camino.
4) Para terminar, y dejando un tanto abierta la cuestión, vale la pena recordar que en el Aikido todos somos, en diferentes momentos, tanto Uke como Nage, es decir, que tenemos la posibilidad tanto de servir a nuestro compañero (como Uke) así como la de ser servidos por él (Nage) y es en la conciencia plena de este servicio en donde se puede concretar y realizar los ideales con los que O' sensei concibió al Aikido como camino de paz y de amor. Lo más importante, más allá de la exposición, la coherencia de las ideas, los planteamientos y conclusiones aquí presentadas, son las conclusiones y las reflexiones que, con el pretexto de estas líneas, pueda suscitar en el lector, no pudiendo yo más que agradecer la disponibilidad y la atención de un practicante que dista mucho de querer compartir sus conocimientos, sino, compartir, también para crecer, sus dudas e inquietudes...
1Persona que práctica Aikido.
2 Este término suele traducirse como maestro, aunque sus
significación es mucho más basta.
3 Superficie sobre la que se practican diferentes
artes marciales japonesas.
4 Cfr. Montanari, B.Consideraciones Existencia/es
sobre e/ Deporte en AA.VV., El deporte, en "Con"
225. Madrid, 1989.
5 Nage =persona que ataca y domina. El que aplica la
técnica. Uke =La persona que recibe la técnica.
6 Literalmente "recibir con o por el cuerpo", por esto,
el arte de caer en respuesta a una técnica.
Entendiendo las técnicas de Aikido nos da una
defensa estratégica contra ataques físicos, eso
hace el ukemi. provee de estrategia para
protegerse de las caídas. (e incluso contra la
aplicación de las técnica de Aikido) Cfr.
http://WW.N.ciaikido.com.ar/terminologia.htm
7 Técnica. En Aikido también se tiene que practicar
técnícas específicas, el Aikido como manifestación
de defensa personal no debe parecerse a nada en
particular o a una técnica estándar. Esto es porque
las técnicas de Aikido codifican estrategias y tipos
de movimientos los cuales son modificados por las
condiciones cambiantes.
8 Cfr. Op. Cil. Montanari.
9 Afirmación que constantemente repite, con intención de
captar el valor del compañero, en las sesiones impartidas
por Sensei Julio Alfaro, presidente de la Asociación de
Aikido Aikikai del Estado De Hidalgo A.C.
10 Según algunas "pesudo-escuelas" de Aikido que han
implementado competencias, si es posible hablar del
Aikido como deporte, pero esto es una franca ruptura con
la esencia de la tradición fundada por O'sensei y
mantenida por Aikikai.
11 De ahí el término "Ai"como la primera de las tres
partículas que conforman a la palabra Aikido.
12Refiriéndome, exclusivamente a Hombu Dojo Aikikai.
13Las siguientes citas son tomadas del libro Ueshiba,
Morihei; Budo, las Enseñanzas del Fundador del
Aikido; Madrid; Editorial Eyras, S.A.; 1992. Y de
Saotome, Mitsugi; Aikido, o la Armonía de la
Naturaleza; Barcelona; Editorial Kairós; 1994
Autor:
L.F.
Alejandro Méndez González.
IKKYU, Alumno de Aikikai Hidalgo.
Bibliografía Consultada
. Saotome, Mitsugi. Aikido o la
armonía de la Naturaleza. Kairós.
1996
Ueshiba, Kisshomaru. El Espíritu del
Aikido Eyras. 1988
Shoda, Gozo. Aikido Total. Curso
maestro. Editorial Paidotribo.
1998.
Westbrook, A. Aikido y la esfera
dinámica. Ed. Oblelisco. 2000
Ueshiba, Morihei. El Entrenamiento
del Budo en el Aikido. Ed.
Paidotribo. 1999.
Tohei, Koichi. El libro del KI. Ed.
Edad. 1999.
Recursos de Internet consultados.
. http://aikizenflorida.tripod.cI
. http://www.aikidoriodelaplata.com
. http://www.webaikido.com
. http://www.geocities.com/aikidopaz/ai
kido.html .
. http://www.ciaikido.com.ar
. http://www.aikidomadrid.net
. http://www.aikiweb.com . www.aikikai.or.jp
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